Cuando tienes vivienda propia te ahorras el pago de los cada día mas costosos canon de arrendamiento, y ni hablar de la tranquilidad para ti y tu familia de que nadie les va a pedir el predio que habitan inesperadamente, por otro lado tenemos las incomodas mudanzas donde se dañan y en el peor de los casos se pierden tus enceres.
